viernes, 24 de abril de 2020
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martes, 17 de marzo de 2020
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jueves, 12 de marzo de 2020
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lunes, 9 de marzo de 2020
Entre mis cuatro paredes
jueves, 18 de julio de 2019
Alerta de consumo
Me pone triste que actualices tu contenido sin mí. Me avisaste de que esto me pasaría, de que algún día necesitaría gritarlo a alguien, que te daba pena que no fueras tú entonces. Fui cruel, pensé que sería más fácil para ti odiarme que quererme porque no estaba preparada y aún no lo estoy, pero ahora veo las cosas diferentes. Tenías razón.
Me está partiendo en dos verte sonreír sin mí y como si te hubieras olvidado. Aparentas genial.
Me siento fatal, no puedo decírtelo porque irrumpiría en tu vida y en la suya sin derecho, sin explicaciones, sin saber qué pedirte.
El problema soy yo, lo he sido siempre. Claro que te quise, a mí manera de mierda, pero lo hice. Igual eso fue lo que desencadenó todo: mi fuga inexorable lejos de ti sin pensarte ni un solo segundo.
Al final has encontrado una manera de meterte dentro y hacerme daño, de desordenarme la cabeza y perder todas las piezas de mis puzzles.
Ahora tú haces tu vida sin mí, tan lejos que parece un reflejo, que parece que nunca fue real y que soy yo la que le da vueltas a la noria.
Me estoy haciendo daño sin querer y sin poder evitarte. Ayer soñé contigo y todo estaba como antes, que no necesariamente bien. No me olvido ni cerrando los ojos.
Menos mal que no puedes saberlo porque no sé qué daño podría hacerte yo si supieras mis ganas de ahora.
Entiendo tu calvario y espero que tú ahora no pienses en mí, tal y como yo hice antes, que me borres y te alejes tanto como puedas.
Esta vez te prometo intentar no volver.
domingo, 14 de julio de 2019
Oven
Ni siquiera mi obertura me ha dejado contártelo mirándote a los ojos, desde dentro.
Nunca pensé que fuera capaz. Por supuesto no te lo he contado todo, solo he dosificado la parte que necesitas saber si en algún momento decido contarte el resto.
Te has abierto como antes, sin tanques en los ojos. Me has dado pie, has esperado paciente a que tuviera valor.
"¿Sorprendida? ¿Asustada?" Tu negativa me ha salvado. Te he dicho que fueras valiente y te enfrentaras a tus quimeras. Te voy a ayudar, voy a ser la persona que necesitas al lado y todo va a salir bien.
Ahora que sé que estás bien, con el corazón ocupado y sin peligro a la vista sé que no tengo por qué decirte nada que te altere, menos cuando sólo habría una respuesta posible que no quiero oír. Y no quiero arruinarlo.
Sé que mi interés nace de la alegría genuina que me provoca tu tiempo y tus ganas, pero voy a revertirlo para que no me haga daño y para que no puedas hacérmelo tú sin querer.
Solo necesitaba hablar contigo, que me entendieras. Lo has hecho genial hasta el final. Quiero que te quedes cerca para que el tiempo y el espacio entre medias no nos separe de esta forma y no haga que me vuelva loca otra vez. Esta vez sí.
Voy a trabajar en cuidarme para algún día no cagarla otra vez. Quiero arreglar del todo este vínculo y hacerlo bonito, sin miedo.
Voy a estar ahí cuando lo necesites siempre. Aunque no lo sepas 100% y aunque pienses que a veces soy demasiado.
Y con todo no he conseguido controlarlo y he acabado vomitando en vísperas de que te fueras. Porque el reloj ha vuelto a volar y he sentido tu prisa. Y aunque tengo que cambiar todo esto ahora sé que puedo hacerlo para no ponerte en el compromiso de no entenderme.
Es la tercera vez que no controlo tu prisa ni tu mundo girando a toda velocidad a mi alrededor y me mareo y vomito. Espero que sea la última. Voy a intentarlo de verdad, con todas mis fuerzas. No quiero que te lleves ese recuerdo, el parque nos ha amparado de una forma especial y quiero forjar un recuerdo nuevo.
Gracias por lo revelador de esta noche.
viernes, 21 de junio de 2019
Titanic
Me hace daño entrar en la vida que publicas porque empiezo a sentirme demasiado lejos de ella. No quiero preguntarte por si acaso tú no quieres contarme, y acabo en un círculo vicioso de querer decirte y no atreverme.
No sé más de ti que lo que dejas ver al resto de gente, siento que he pasado de estar en tu núcleo más cercano a ser una más de tus espectadores. Siento celos de tu cercanía con otras personas que no conozco, o que conozco menos de lo que querría.
Siento un nivel de posesión contigo que no entiendo, no es racional.
Tú coqueteas con la posibilidad que siempre he buscado en ti y que he creído siempre enterrada, y de repente, en el peor momento para saber de ti, me tengo que enterar por terceros y redes sociales de lo que querría inexorablemente que me contaras tú.
No sé si estás con alguien pero algo me dice que no, no sé si has cambiado de ambiente (presumo que sí) y sobre todo no sé qué piensas de mí.
Intento bombardearte con esa información que no puedo compartir contigo como antes para tratar de suplir la ausencia de no tenerte tras la pantalla, pretendiendo así que me buscarás y te interesarás por mí otra vez.
Qué absurdo. Me lo repito cada noche, me quiero hacer invisible para que así seas tú y tu iniciativa quien decida buscarme, si al final lo haces, y no sea mi empuje por querer que sepas de mí quien te "obligue" a preguntar.
No sé si te ha llegado algo de mi nombre en alguna conversación de esas en las que ya no participo, solo espero que si ha sido así hayas dedicado un segundo de todos los que yo dedico al día en preguntarte si me irá bien. Quiero pensar que lo has hecho y que por eso, porque lo asumes de primeras, no me preguntas directamente a mí.
Ya lo sé, suena absurdo, pero es todo lo que tengo. No tengo ganas de olvidarte porque no encuentro cómo hacerlo de verdad y para siempre, aunque a veces siento que con el paso del tiempo estás consiguiéndolo al fin.
No sé qué pensar, todo esta verborrea innecesaria porque me he topado sin querer con una foto tuya otra vez, y he querido ser yo quien flotara contigo en la inmensidad de ese océano.
Ojalá lo supieras, sería más fácil si me odiaras o me alejaras.